Un gran Villarreal se mete en cuartos de la mano de Gerard Moreno

El submarino amarillo firma una de las mejores primeras partes de la temporada para sentenciar la eliminatoria con un 2-0

Marcos Bernat (@marcosbernat98). Castelló

El Villarreal recibía al Dinamo de Kiev en la vuelta de los octavos de final de Europa League con la cómoda ventaja que le otorgaba el 0-2 cosechado en Ucrania. El submarino llegaba al encuentro tras haberse reencontrado con la victoria en liga después de 8 jornadas, mientras que los visitantes continúan liderando en su campeonato doméstico.

La frase “saldremos a ganar”, pronunciada por Emery y Mario Gaspar en la previa del encuentro, iba a ser ratificada por los groguets desde los primeros compases. Los acercamientos locales eran constantes y peligrosos. Así, en el minuto 8, Bacca tuvo en sus botas el primero, tras quedarse en un mano a mano escorado, pero envió el esférico arriba

Con dominio absoluto del cuadro amarillo, era cuestión de tiempo que apareciese su estrella, y lo hizo. Gerard Moreno dio continuidad a su espectacular racha anotadora con un espléndido testarazo, a centro de Chukwueze, que se coló por el lateral derecho en el 12.

Tras abrir la lata, cesó el asedio durante unos minutos, pero no el control. Los de La Plana Baixa se mostraban seguros atrás, dominando los intentos de contragolpe de su oponente. Sin embargo, al técnico vasco no le bastaba. “Nuestro objetivo es marcar otro gol”, alentaba a los suyos desde el banquillo. Su petición no se iba a cumplir de inmediato, pero es indudable que el equipo dio, de nuevo, un paso al frente para embotellar a los de Lucescu.

La movilidad de balón terminaba desembocando en las bandas, donde Chukwueze, por la derecha, y Pedraza, doblando por la izquierda, se convertían en puñales. De este modo, tras una acción caída al costado diestro, el cuero llegó a Parejo, que asistió a Gerard Moreno para que pusiera el segundo. El catalán se sacó de la chistera un potente disparo al palo corto para perforar la red.

El segundo periodo daba comienzo con la misma tónica acontecida, pero con un susto aislado para los de casa en el 50. Supriaga, que acababa de ingresar al terreno de juego para sustituir a Tsygankov, remató un centro lateral en el área pequeña. El atacante no consiguió impactar con claridad, lo que permitió a Asenjo blocar sin complicaciones.

Con el encuentro entrando en fase REM el preparador de Hondarribia actuó para dar entrada a Yeremi Pino y a Mario Gaspar, que sigue ultimando su ritmo competitivo tras una lesión. Por contra, Bacca y Foyth abandonaron el verde en el 63. Poco o nada seguía sucediendo en las áreas, aunque la tranquilidad de los castellonenses estaba garantizada gracias a su buena gestión de pelota. Llegados al 70, un participativo Chukwueze se retiró, y Álex Baena ocupó su lugar.

El de siempre estuvo apunto de agitar el choque en el 75. Incluso sin querer, su ADN goleador persigue a sus adversarios. Gerard Moreno buscaba un pase atrás desde la derecha del área, pero lo que encontró fue la pierna de un defensor, que estuvo muy cerca de marcar en propia puerta. Poco después, en el 79, Emery decidió retirarle, junto a Trigueros, para dar minutos a Raba y Jaume Costa.

La recta final del duelo fue un mero trámite para dos conjuntos que ya conocían su destino. De este modo, se llegó al cierre del envite. El Villarreal estará en el bombo de cuartos de final de la Europa League.

Imagen: Villarreal C.F.




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