El Villarreal sufre en Montilivi y se mete en cuartos

El submarino vence al Girona F.C. por 0-1 en un choque que se igualó en la segunda mitad, con los locales volcados en conseguir el empate

Marcos Bernat (@marcosbernat98). Castelló

Villarreal C.F. y Girona F.C. se medían en Montilivi con el billete a cuartos de final de la Copa el Rey en juego. Los castellonenses llegaban a la eliminatoria tras haber eliminado al Leioa y Tenerife en las rondas anteriores. Los catalanes derrotaron previamente al Gimnástica Segoviana, Lugo y Cádiz.

A las 21:00 comenzaba a rodar el esférico y ambos equipos trataban de encontrarse sobre el verde. Así, en los primeros 15 minutos el encuentro no tuvo dueño, aunque el submarino intentaba dominar mediante la posesión. No obstante, la primera ocasión de peligro la protagonizaron los locales. Un balón parado envenenado obligó a Trigueros a despejar bajo palos.

Pasado el primer cuarto de hora, el cuadro de Emery comenzó a controlar el ritmo de la contienda y, tras varios acercamientos sin peligro, llegaría el premio. Manu Trigueros firmó un golpeo brillante que se estrelló en el poste, pero Yeremi Pino recogió el rechace para abrir la lata en el 19.

Poco después, en el 21, los visitantes pudieron ampliar distancias. Moi Gómez ponía un centro medido a la cabeza de Fer Niño, pero el delantero no dirigió bien el testarazo y envió el cuero a las manos de Muric. La próxima acción destacable iba a ser una mala noticia para los groguets. Yeremi Pino salía del campo lesionado y era sustituido por Alfonso Pedraza. El canario se suma a la lista de bajas, encabezada por Gerard Moreno, justo antes de empezar un calendario muy ajetreado.

En los instantes finales del primer tiempo se pudo ver a un Villarreal bien plantado, sin excesiva fluidez en ataque, pero con una imponente solidez defensiva, que hacía inútiles los intentos de su oponente. De este modo, finalizaron los primeros 45 minutos.

Los compases iniciales del segundo periodo dieron lugar a que ambos conjuntos amenazasen la meta rival sin gran peligro. Los rojiblancos trataron de remediar su situación en el electrónico a través de varios centros desde el lateral. Los de la Plana Baja continuaron manejando la pelota para generar en ataque. En el 54, Niño enviaba alto un mano a mano, aunque el colegiado señaló fuera de juego.

Las grandes opciones del Girona se vieron entre el 55 y el 60. La primera salió de las botas de Sylla, que obligó a Gerónimo Rulli a desplegar todos sus reflejos. Seguidamente, una falta sacada por los de casa se paseó cera del arco rival. Todo ello, en los momentos previos a que Nahuel anotara para los suyos en posición antirreglamentaria, dictaminada por el VAR.

Los vilarrealenses necesitaban reaccionar y lo hicieron. Lejos dejarse llevar por las embestidas de su adversario, el equipo recuperó la calma. Así pues, además de evitar los acercamientos a su área, supo responder con ocasiones. En el 68, Coquelin remató en plancha, ligeramente desviado, un pase medido de Álex Baena

A pesar de la mejora de los amarillos, la recta final de la contienda no sería un camino de rosas. Los catalanes encontraron la fórmula para agitar el juego y el rumbo del duelo estuvo marcado por idas y venidas, en las que parecía tan cercano el empate como la sentencia. Finalmente, los visitantes pudieron mantener intacto el luminoso, que terminó con 0-1 y el submarino espera rival para cuartos.

 

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