Al Tau Castelló se les escapa la victoria en los últimos segundos

Los de Toni Ten dieron la cara y compitieron de tú a tú contra el Básquet Coruña, pero no les acompañó la suerte

Redacción. Castelló

El TAU Castelló perdió en los últimos segundos del choque contra el Básquet Coruña en un partido que fue jugado con gran intensidad por ambos contendientes y que se acabó decidiendo por pequeños detalles. Fue una buena actuación de los de Toni Ten que supieron capear con la gran superioridad física de su rival, pero en esta ocasión la suerte fue esquiva en el tramo decisivo.

El choque empezó con defensas duras, por lo que se pitaron muchas faltas en poco tiempo y había pocas concesiones claras para el ataque. El cuadro gallego buscaba a sus interiores McGhee y Zyle, pero la defensa local los sabía contener bien. Por su parte, los castellonenses hacían lo propio con Pavelka, que se hinchó a anotar transformando balones doblados tras división de la defensa o en sus continuaciones de los bloqueos. Con 8 puntos en solo 6 minutos en la cuenta del gigante eslovaco, la cosa pintaba bien para los de La Plana (13-6, min. 6). Pavelka se tuvo que sentar para tomar un poco de aire, pero otros jugadores del combinado anfitrión se subieron al carro y así los de Toni Ten pudieron mantenerse al término de este primer cuarto por delante a pesar de que los visitantes apretaron un poco más las clavijas (20-17).

Tras la pausa, llegaron los mejores minutos de Sabaté, muy acertado e incisivo en sus acciones, mientras que los exteriores del Coruña afinaban la puntería, especialmente Monaghan, con varios puntos seguidos en su haber que se tradujeron en la primera ocasión que los coruñeses se ponían por delante en el luminoso (27-29, min. 15). Por desgracia, los pívots del TAU Castelló ya no podían encestar con tanta fluidez como en fases anteriores. Entonces, Toni Ten puso a Faner como perro de presa para Monaghan e hizo bien su trabajo a pesar de la dificultad que entrañaba, además de sumar algunas canastas importantes. El otro base, Alvarado, también estaba en pista y esta apuesta táctica le volvió a salir bien al técnico castellonense, que volvió a adelantar a sus discípulos con una jugosa renta (36-29, min. 17). Por desgracia, el combinado gallego volvió a imponer su poderío físico para resarcirse de este momento de debilidad y volvió a nivelar el choque al descanso (40-39).

La reanudación tuvo un inicio igual que en el primer cuarto, con Pavelka finalizando varios balones en canasta en las inmediaciones del tablero, aunque no era suficiente para contrarrestar a un Coruña que seguía jugando por y para Monaghan, el cual recibía continuamente bloqueos de sus compañeros y que en 26 minutos de partido ya llevaba 20 puntos. Con 46-51 en el luminoso, Toni Ten hizo unos ajustes defensivos necesarios para tapar la sangría que provocaba el base estadounidense y llegaron los esperados y necesarios puntos de magia y calidad de Edu Durán (la defensa estaba muy pendiente de él), con lo que el choque volvió a nivelarse a la conclusión del tercer periodo (58-57).

El partido prosiguió con la dureza e intensidad defensiva que lo estaba caracterizando desde el principio. Además, se estaba ensuciando con algunos gestos, manotazos y palabras que hicieron el partido más bronco. Pasaban los minutos y se mantenían la igualdad y tensión máximas, por lo que se entró en la fase de los jugadores con carácter para resolver los ataques cuando más pesa la responsabilidad. Cuando parecía que su chorreo anotador había parado, Monaghan apareció en los últimos minutos con dos triples alucinantes, pero los castellonenses se mantenían con opciones.

A 58 segundos del final, el marcador era 75-76 y la posesión para los locales, pero perdieron el balón. En el ataque siguiente, los coruñeses recibieron un gorro de un inconmensurable Pavelka, que provocó un contraataque materializado por Adala Moto. Así pues, quedaban 14 segundos, 77-76 en el luminoso y posesión para los visitantes. Monaghan se metió hasta la cocina y dobló el balón a Nwogbo para culminar con un contundente mate a 2 segundos del final, con lo que la situación se complicó en gran medida. En esta ocasión, no se produjo un “milagro” similar al ocurrido en la pista del Granada y el TAU Castelló acabó cayendo con la cabeza bien alta.

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